La gran mayoría de los casos ovni se apoyan exclusivamente en el testimonio de testigos oculares (Hendry, 1979), y los escasos incidentes en los cuales, además, se han presentado “evidencias físicas” -tales como rastros en el suelo, fotografías o registros de radar- casi siempre han recibido explicaciones mundanas y no han servido para corroborar la existencia de estas supuestas naves.
Más información y Video:
Entradas (RSS)